PLANTA ELÉCTRICA PARA LA ESCUELA CARMEN SALLÉS DE KISENSO (R.D. CONGO)

"¿QUIERES CONTAR CON NOSOTROS?"
Kisenso es un barrio periférico de Kinshasa, a unos 22 Km. del centro. Es una zona pobre en la que trabaja la Congregación desde del año 1991. La Escuela inició su andadura en el curso 1997-98. En la actualidad cuenta con 390 niños de Educación Primaria y 180 de Educación Secundaria, número que irá en aumento, ya que progresivamente se llegará a implantar los seis cursos de Secundaria. Este curso comienza el 3º de Secundaria.
Se intenta ofrecer a estos alumnos una educación y formación de calidad. Muchos de nuestros alumnos se benefician de las becas que tan generosamente les proporcionan los amigos de nuestra obra. Gracias a esta ayuda niños no escolarizados por falta de recursos en la familia, pueden gozar de un puesto escolar. Gracias por esta ayuda.
Una vez más os hacemos una llamada, pidiendo ayuda para solucionar un problema que nos preocupa: La adquisición de una Planta Eléctrica.
En el año 2001, con la ayuda de Manos Unidas, se hizo en el terreno de la Escuela un pozo de agua potable de 96 m. de profundidad para el servicio de la Escuela “Carmen Sallés”, de la Comunidad de religiosas y de los habitantes del barrio, que hasta este momento se abastecían de otros pozos situados a gran distancia de su casas o del agua que llovía.
Para remontar el agua contamos con una bomba eléctrica de la que ahora no nos podemos servir dada la irregularidad del servicio eléctrico y la baja tensión de la electricidad SNEL.
Tanto las religiosas, como los alumnos de la Escuela y 150 familias nos vemos privados del agua de este pozo, al no disponer del servicio eléctrico con suficiente tensión y además debido a la irregularidad del servicio. Esto nos lleva a tener que ir a buscar el agua a grandes distancias.
También afecta al servicio educativo que ofrece la escuela, ya que el carecer de luz eléctrica nos crea dificultades en la preparación de las clases y corrección de ejercicios, así como para elaborar el material escolar, ya que al carecer de libros tenemos que hacer fichas. Y estas labores las tenemos que realizar al finalizar las clases, momento en el que apenas queda ya luz del día.
Imaginad vuestra vida sin agua ni luz eléctrica. Hay muchos lugares del mundo en el que estas dos necesidades básicas aún no están cubiertas. Este es uno de ellos. Poco a poco, dando pequeños pasos, podemos contribuir a que todos puedan disponer de unas condiciones de vida dignas. Está en tu mano que esto no quede sólo en palabras, sino que se convierta en realidad. Los problemas mundiales son inabarcables para nosotros, pero dando respuesta a estas pequeñas llamadas que os hacemos desde distintos lugares, podemos hacer que el mundo, poco a poco, vaya cambiando. Quizá no sea tan rápido como deseamos, pero es algo. Nosotras ya hemos visto pequeños cambios que nos animan y llenan de esperanza, porque vemos que “Otro mundo es posible”. Depende de vosotros, los ciudadanos del primer mundo y nosotros, los del tercer mundo. África tiene futuro porque desborda vida. Nuestra presencia aquí no es más que un signo, ante tantos problemas como sufre este continente; pero es así, encontrándose con pequeños oasis, como es posible atravesar el desierto. Queremos cuidar y hacer crecer la vida de los alumnos y familias que Dios nos encomienda aquí. Y sin tu ayuda, no podemos. ¿Quieres ayudarnos? ¿Quieres contar con nosotros?
Acuérdate de nosotros cuando enciendas la luz de tu casa, a cualquier hora de la noche, cuando realices un trabajo en el que necesites luz eléctrica, o cuando tomes una ducha en un día de calor. Así serás un poco consciente de lo que vivimos y quizá despiertes y decidas hacer algo por los menos favorecidos. Deja que África ocupe un lugar en tu corazón. El nuestro ya lo llenó. Descubrirás que hay más alegría en dar que en recibir.
¡Gracias de todo corazón!

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