CONSTRUCCIÓN
DE MULTIHOGARES EN MORICHALITO (VENEZUELA)
Queridos amigos:
Qué alegría nos han dado de darnos la
oportunidad de participar en el proyecto para el próximo año.
A nosotras nos preocupa mucho el abandono de los niños
y la carencia de cariño, no por culpa sino por razones culturales,
por eso es prioritario para nosotras, que vivimos la realidad indígena,
marcada todavía por el abandono y la miseria de todos los entes
gubernamentales y de la sociedad civil, la ayuda digna y humana e
incluso revestida con un poco de belleza y comodidad de los niños,
desde seis meses hasta seis años.
Por eso queremos que las casitas que tenemos de palma,
que duran poco y corren el riesgo de la quema e inundaciones, sean
construidas sencillas y humildes, pero seguras. Es lo que ustedes
llaman Guarderías y aquí Multihogares. Queremos que
sean hogares. Queremos que las madres que les cuidan, que son indígenas,
les cuiden y les den cariño. Llevamos un año colaborando
en esto y ya se ven los efectos: el año pasado se murieron
seis niños en dos comunidades por desnutrición y este
año, gracias a Dios, ninguno.
Los multihogares pertenecen a las comunidades indígenas,
estando separados unos de otros a unos 15 ó 20 km. Están
construidos de palma y se quieren edificar mejor, ya que la palma
hay que cambiarla cada vez que llueve. Las lluvias pudren mucho la
palma y hay un peligro grande para los niños que están
en esos multihogares. Ya ha habido algún caso de accidente
de que a algún niño le haya caído la palma y
le haya matado. Las comunidades indígenas no son muy numerosas,
por su propia cultura. Forma parte de su estilo de vida no ser un
grupo muy numeroso, por la caza y la pesca, la agricultura, con el
fin de asegurar la supervivencia.
En la actualidad existen nueve multihogares. Uno, ya
está construido que lo construyó el gobierno venezolano
en “El Plan 2000”. En ese plan iban a construir los 9,
pero sólo se hizo uno y con la fotografía de este ya
dejaron la construcción del resto. Viendo que el gobierno ha
abandonado este proyecto porque lo ha dado por terminado, se ve la
necesidad de buscar otra forma de paliar esta necesidad. Uno de estos
multihogares, de la comunidad indígena de “Las Bateas”,
situado a 16 km. de Morichalito, se construyó con la colaboración
enviada de varios colegios de España y Venezuela, años
anteriores.
Se quieren construir: el multihogar de “Las Tururas”,
que son de la etnia Jivi (para alojar unos 40 niños), el de
“La Calceta” que es de etnia piaroa (para alojar a unos
30 niños); el de la comunidad indígena “Chaparralito”
de la etnia Jivi, para alojar unos 30 niños; el de la comunidad
indígena “La Lajita” de la etnia Jivi, para alojar
unos 30 niños; el de la comunidad indígena “Morichal
Verde” de la etnia Jivi, para alojar unos 20 niños. Los
niños de Las Tururas, Chaparralito y La Lajita, rebuscan la
comida en el basurero de Bauxilum (empresa procesadora de la bauxita
para extraer el aluminio), con lo que alguno de ellos ha sufrido intoxicaciones
de las comidas recogidas en este lugar.
A los multihogares se les da usos múltiples:
sala de juegos para niños, lugar de estudio, lugar de reunión
para adultos, lugar de alfabetización de adultos, lugar de
celebración de la fe, ...por ser el único local que
reúne ciertas condiciones de espacio y seguridad (con suelo
de cemento), ya que el resto de las construcciones son de palma.
En total son seis multihogares los que se quieren construir.
El primero por el que se quiere comenzar, al tener una mayor necesidad
de este, es el de Las Tururas, ya que las familias van a La Vega durante
tres o cuatro meses al año, para trabajar en el campo en la
recogida de algodón, cebolla, como mano de obra barata, dejando
a sus hijos en manos de dos o tres de ellos, que cuidan del resto.
De momento, la comida de estos niños de estos
multihogares está “asegurada” por el Ministerio
de la Familia de Venezuela, aunque a veces tardan mucho en el pago
de las mensualidades y el importe es muy bajo (600 bolívares
por niño al día) (Al cambio, 2.000 bolívares
son un euro). Claro, que cuando no hay nada, algo es algo.
Les enviamos el proyecto de construcción.
Un abrazo muy fuerte. Nos sentimos muy unidas y agradecidas
por esta ayuda y la espiritual. También muy agradecidas por
las becas. Les queremos mucho.
Para todos nuestro recuerdo y nuestra oración,
Josefa, Ángeles y Socorro, Misioneras Concepcionistas
en Morichalito (Venezuela)
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